Las empresas que acaban de entrar al mercado de EE.UU., con su precio de salida y cómo les ha ido. Pensado para decidir con cabeza fría, no por moda.
Comprar “lo que acaba de salir” porque está caliente es de lo más riesgoso. Las acciones nuevas saltan y se desploman: en 2025 la mejor subió +150% y la peor cayó −72%. Lo habitual es esperar a que baje el furor antes de entrar.
Una IPO (oferta pública inicial) es el momento en que una empresa privada sale a bolsa y cualquiera puede comprar sus acciones. El precio de salida es al que se colocan antes de cotizar; cuando tú compras, ya rige el precio de mercado, que puede ser muy distinto. Por eso comprar el primer día suele ser arriesgado: las acciones nuevas son muy volátiles.